A principios de febrero, el municipio gaditano de Grazalema —habitualmente uno de los más lluviosos de España— sufrió un episodio excepcional de precipitaciones acumuladas que provocó inundaciones en numerosas viviendas. El agua llegó a brotar por paredes y enchufes debido a la saturación del subsuelo, lo que obligó a cortar el suministro eléctrico en distintas zonas por motivos de seguridad.
Esta situación, que generó gran preocupación entre los vecinos sobre el estado de las instalaciones y la reposición del servicio eléctrico, motivó la intervención de Jorge Moreno Mohino, vicedecano del COGITIM, en el programa Mediodía de RNE. Durante la entrevista explicó que “aquí juega un papel importante el plan de contingencia, o el plan que tenga la empresa distribuidora. Todas esas viviendas se alimentan a través de una red de distribución que viene de un centro de distribución”, detallando que la compañía debe revisar tanto el centro de transformación como la red antes de restablecer el servicio. Asimismo, subrayó que “estas viviendas que han sido anegadas hasta que no sean seguras no tendrán energía eléctrica en su interior. Esto depende del estado de la red y del grado de inundación que haya en las viviendas".
Moreno Mohino también recordó que “esas instalaciones deben ser revisadas por una empresa instaladora; una vez que el instalador da el visto bueno y que es segura, la compañía repone el servicio, y esto no debería pasar más de 24 horas”.
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