El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y el Comité Español de Iluminación (CEI) han publicado la Guía técnica para diseño, realización y control de alumbrado exterior menos contaminante lumínicamente, un documento dirigido a proyectistas, técnicos y gestores públicos interesados en implantar soluciones de iluminación más sostenibles y con menor impacto ambiental.
La guía surge ante la diferencia existente entre la normativa estatal vigente, los avances tecnológicos disponibles y el conocimiento científico actual sobre contaminación lumínica. Su objetivo es proporcionar criterios técnicos que permitan adaptar las instalaciones a las necesidades reales de uso, evitando la sobre iluminación y optimizando el diseño de los sistemas de alumbrado.
Aunque no tiene carácter normativo, el documento ofrece recomendaciones voluntarias para quienes deseen aplicar estándares más exigentes en materia de eficiencia energética y protección ambiental. Entre ellas destaca la utilización del Índice G para limitar la emisión de radiación azul, especialmente perjudicial por su elevada dispersión y sus efectos sobre los ecosistemas. Para entornos especialmente sensibles, recomienda el empleo de fuentes luminosas de Tipo 0, como las tecnologías PC Ámbar.
Asimismo, propone limitar el Flujo Hemisférico Superior Instalado (FHSinst) a valores inferiores al 1% —o hasta un máximo del 3% cuando existan sistemas específicos de control del deslumbramiento— con el fin de reducir el resplandor artificial nocturno.
Otro aspecto relevante es la incorporación de sistemas de iluminación adaptativa mediante sensores, nodos de comunicación y conectores Zhaga, capaces de regular o apagar la iluminación en función de la ocupación y uso real de los espacios, reduciendo así el consumo energético y la intrusión lumínica.
La aplicación de estos criterios contribuiría a alinear los proyectos de alumbrado exterior con los objetivos del Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad 2030, favoreciendo la protección de los ecosistemas nocturnos y la mejora de la calidad ambiental.
La Guía Técnica 2026 se configura, por tanto, como una referencia para avanzar hacia modelos de iluminación exterior más eficientes, responsables y sostenibles.